Blog post

NO BASTA CON TENER WEB, TIENE QUE SER UNA BUENA WEB

Las empresas ya han interiorizado el mantra de que "si no estás en Internet, no existes", pero ahora hace falta dar un paso más: no basta con estar en la red, hay que tener una buena presencia.Lo más importante es que esa web responda a las necesidades de los clientes y sea usable. Más de uno pensará “todo lo que se puede usar es usable...”, pues no. Una mala experiencia de uso en la web –ya sea porque la navegación no es intuitiva, porque es muy lenta y no se cargan las páginas o porque no encuentras el buscador– es hoy la principal razón de fracaso de un negocio.

“Algunos errores comunes en el diseño web tienen su origen en centrar los esfuerzos en el diseño visual de la página dejando atrás aspectos básicos como la utilidad de la web o la navegación en ella”, afirma Mari Carmen Marcos, directora del Postgrado Online en Usabilidad, Diseño de Interacción y Experiencia de Usuario. 

Marcos indica 6 aspectos clave o buenas prácticas que un sitio web o una aplicación deben tener en cuenta al enfrentarse a un diseño o un rediseño:


1- Mostrar la utilidad. Indicar de forma clara y directa qué se puede hacer en el sitio web o aplicación, para qué sirve, y hacerlo sin que el usuario deba registrarse previamente es fundamental, pues esa barrera será suficiente para perder rápidamente visitas

2- Diseñar la navegación. El sitio web debe estar sustentado en una arquitectura de la información bien planificada que permita navegar en él de forma fluida, con menús comprensibles y un sistema de búsqueda eficiente. Esta navegación debe ser igual de fluida desde un ordenador que desde un dispositivo móvil, por lo que un diseño responsive ya no es sólo algo planteable, sino algo totalmente exigible.

3- Escuchar la voz del cliente. En un entorno online se pierde la interacción del cara a cara con los usuarios y se deben buscar alternativas para conocer su opinión y sus expectativas. Las herramientas de analítica web son una forma indirecta de conocer el comportamiento de los usuarios. Para complementarlas existen técnicas que nos acercan a las personas, por ejemplo, encuestas, entrevistas y focus group, más propias de las ciencias sociales, y muy útiles para incorporar en el diseño y rediseño de sitios web y apps.

4- Hablar como habla el usuario. El vocabulario que se use debe ser el que conocen los usuarios y no tiene por qué coincidir con el que usan los propietarios de la web o app, de lo contrario se generarán confusiones en el significado de los términos; esta medida favorece al mismo tiempo al posicionamento web (SEO) ya que los buscadores indexan las palabras de la web y las usan para localizar los sitios cuando alguien las teclea en su buscador.

5- Apostar por el engagement. La competencia entre sitios web es muy alta y un simple clic hará que un usuario abandone un sitio para ir a otro. En un escenario así, cautivar al usuario es indispensable, y para ello se pueden hacer uso de distintas técnicas como las de fidelización, la presencia en redes sociales o los espacios de participación.

6- Revisar, testear, revisar de nuevo y volver a testear. No sólo se debe ser cuidadoso en la veracidad y actualidad de los contenidos del sitio web, en la ortografía o en el estilo de redacción usado, también los elementos de interacción son de vital importancia. Por ejemplo, los links que no llevan a ningún sitio web son un típico caso de lo que frustra a los usuarios y les hacen quedarse con una mala imagen del sitio. Otro de los grandes errores son los formularios cuyos campos no dejan claro cómo deben ser rellenados o aquellos donde se borra la información introducida y hay que rellenarlos de nuevo desde el principio. Eso da pereza y se trata, en definitiva, de ponérselo fácil. Eso es la usabilidad.


Fuente: Internet

Regresar


Oruganet